Entre unas cosas y otras hace días que no posteo nada en este blog. Mi idea original se está yendo por el retrete. Y no es sólo que no tenga muchas cosas que contar sin repetirme, es que me pierde mi curiosidad dispersa. Me pongo todos los días delante del ordenador con la sana intención de hacer algo productivo. Miro el correo, repaso los múltiples frentes que tengo abiertos: aprender y practicar algunos idiomas raros, una página web en obras, una presentación en html 5 que pueda convivir en la página, una traducción de documentación de un proyecto de software libre para crear aventuras conversacionales, algún guión a medias para AC... Tantas cosas y tan poco tiempo al día para dedicarles unos minutos.
El problema viene, normalmente cuando me pongo a leer los blogs, foros y páginas que sigo. Encuentro algo que me llama la atención, –algo que es muy fácil, ignoro tantas cosas que cualquier cosa sencilla puede impresionarme–, y comienzo a hilar un enlace con otro, una información con otra, una curiosidad tras otra y cuando me doy cuenta he gastado la mañana. Eso hace que conozca un montón de cosas y curiosidades, pero no sepa casi de ellas. Pero todas esas curiosidades: etología, esperanto, programación, web, motos, vehículos eléctricos, energías limpias, protección de la intimidad, seguridad digital... ¡Cuántas cosas que aprender! ¡Cuántas cosas que ignoro!
Por ejemplo, ayer mientras miraba información sobre una presentación que estoy haciendo llegué a una página sobre presentaciones con el sugerente título de Presentation Zen. Que va de eso: de presentaciones y de cómo diseñarlas para conseguir un mayor impacto y se pueda trasmitir mejor el mensaje que se pretende (hay un libro con el mismo título que parece que es de la misma página). El problema es que cuando llego allí y comienzo a ver algún post, la mayoría se centran en presentaciones hechas para presentar otras cosas. Y son presentaciones impactantes e interesantes sobre temas curiosos o que me provocan curiosidad (no sé si malsana).
No sé si podré algún día dejar de procrastinar, aplazando las cosas que quiero hacer por la curiosidad del momento, pero a veces pienso que es otra forma de vida.
