Hay veces que queremos cambiar y nos damos cuenta que no podemos. Lo intentamos varias veces sin darnos cuenta que siempre intentamos hacer lo mismo. Y cuando siempre hacemos lo mismo obtenemos siempre el mismo resultado.
Algo que nos dificulta el cambio es nuestra zona de confort. Entendemos por zona de confort aquellas situaciones que nos son conocidas y asumimos con confortmismo (ya disculparéis el juego de palabras). Supongo que el vídeo que viene a continuación lo habremos visto muchas veces, pero siempre es bueno recordarlo.
Atrévete a cambiar: ¿Y si sale bien?
