Ayer pasé casi toda la mañana cerrando los comentarios del blog. No porque no quiera la interacción, sino porque empezó a llenarse de basura y spam. No pensé que un blog tan reducido y que sólo está para dar rienda suelta a mis «paranoias» pudiera sufrir también el acoso del «basureo» de Internet.
Estoy mirando si poner un captcha o quizá dejarlos cerrados. El tema es que un captcha no deja de ser un engorro y al final la mayoría de los comentarios los recibo por redes libres, bien por GNUSocial o por Diaspora, por lo que tener un formulario de comentarios no tiene tampoco mucha importancia.
Ya me perdonaréis que de momento los cierre mientras medito qué hacer.
