Hoy, como otros días no tenía previsto escribir nada. Cada día se me hace más difícil encontrar temas de los que hablar. Me parece cansino hablar siempre de lo mismo y ya he dicho muchas cosas. No se me entienda mal, muchos de los temas de los que he hablado apenas he dado un par de pinceladas sobre ellos y los he dejado, casi todos, en el aire. Sin embargo, cuando vuelvo a ellos y pienso que debería profundizar en alguno en concreto me entra la pereza y deja de apetecerme escribir.
Hoy era uno de esos días pero me estoy forzando a escribir algo por no hacer el vago. Al fin y al cabo, escribo para mí y como algo personal, aunque luego vaya y haga publicidad por algunas redes sociales. E incluso algunos contactos, tanto de esas redes como de fuera, leen el blog de vez en cuando.
Lo último que publiqué fueron mis dibujos del cláustro, que parece que no me servirán para el proyecto que estaban pensados. Tendré que hacer otra cosa, lo de declararme incompetente no entra en mis planes. Sin embargo, esos dibujos me han llevado mucho tiempo y no me han servido de mucho. Parece mi sino, gastar un montón de tiempo en cosas que reportan tan sólo el beneficio del trabajo hecho.
¿Debo cambiar de estrategia? No puedo evitarlo. Cuando me puse a dibujar no pude parar hasta terminarlo. Si no sirve para el proyecto lo llevaré a alguna imprenta y lo imprimiré para cambiar algún cuadro del salón. Incluso haré alguno más porque fue divertido hacerlo.
Necesito concentrarme en otras cosas, más productivas. Pero este calor me tiene aplatanado, así que: Hoy nada.
